Estados civiles poco reconocidos nos instigan a una conversación digna de manicomio. En el fondo, un poco locos lo estamos todos. ¿A quién y por qué se le ocurre cargar con los mínimos enseres de una casita a cuestas para dormir a 2 horas de un lugar civilizado, con mantas, colchones y vasos de cristal que no queman los labios cuando bebes un té caliente?

Las verdades espantan los representantes masculinos de la expedición. Aguantan la noche sólo 3 de los atrevidos, el resto prefieren dormir con los pies secos, una almohada en la nuca y un desayuno sin el aliento convertido en vaho. De los tres, uno se ofrece voluntario para volver por el camino más corto, lo entendemos y nos quedamos 4 a 2. A ver cómo evoluciona la jornada.

IMGP0235Hoy, el más veterano de todos, en la cota esquís-a-los-pies, toma las riendas un buen rato, intentando alejarse de la locura femenina que le sigue… Hasta que sea necesario un relevo (¡carreras de galgos parece esto!!). De mientras, cerrando el grupo y alejándose a cada paso, observamos lo que el día anterior fue nuestra liebre: ¿agotado? ¿dormido? ¿con baja dosis de cafeína en sangre? No. Él dice y repite que está haciendo fotos… Lo vemos demasiado concentrado mirando un objeto preciado entre sus manos: no… sabemos que no está haciendo fotos.

La sobremesa en la Cabaña de Pescadores de Coronas, las agujetas en los abdominales de tanto reírnos y la sarta de tonterías que el calor de los frontales espolonearon a soltar obligan al voluntario a pedir ayuda a su cuadrilla de amigos para que le salven de tanta verborrea junta. Desgraciadamente, la cobertura 3G en montaña no siempre es tan rápida cómo momentos de estos requerirían y, paso a paso, letra a letra, se aleja del grupo esperando respuesta por el guatsap (aunque él lo negará siempre).

¡No te pierdas el resto de la historia!

La vuelta al Aneto

Una semana de actividades diversas y dispersas por el Valle de Benasque nos lleva a definir un plan para un fin de semana redondo. Redondo si, redondo y circular. Dos osados se atreven a acompañar a otras tres, que serán cuatro. Por estadística (dicen) que los grupos...

Vuelta al Aneto. Merengues

Siempre he sabido que la nieve transforma mis conductas mentales. Nacida y crecida en aires marinos, con la luz de la costa y el olor del salubre invadiendo los poros de la piel, entiendo perfectamente cuando una criatura ve, por primera vez, el manto nivoso. Una capa...

Vuelta al Aneto. Conversaciones

Vamos subiendo a ritmo infernal. Pablo se ha propuesto un objetivo muy ambicioso y no se da ni cuenta del ritmo que lleva abriendo traza sobre nieve virgen, fresca, nueva, acabada de caer unas horas antes: pretende conocer tres claves inequívocas sobre las mujeres....

Y para regar nuestras Margarita’s mentales:

Montrebei. Totxaires

Vía histórica, histérica, en la mente de muchos, en las manos de pocos, parte de la leyenda del Congosto. En miles de letras que describen su particular hazaña.   Y así empiezan, más o menos, todos los relatos sobre ella. Con personalidad propia. Con carácter....

Montrebei. El día después

Infusión de tomillo al sol. Nueve de la mañana. Tomillo recién cortado. Agua calentada al fuego. Fuego del gas del infiernillo. Con el único recipiente mínimamente limpio que dejamos de ayer por la noche. - Toma, la he limpiado - Gracias - Bueno… con el dedo, claro...

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