Vamos subiendo y nos vamos dando cuenta que estará al dente para bajar!! (aunque yo sigo dudando que podamos subir) pero la euforia colectiva nos invade. En ningún momento se nos pasó por la cabeza que no subiríamos. Era evidente que teníamos que ir. Costaría pero se intentaría.

Combinación ideal para disfrutar todos

(Nota de autor: en argot escaladoril, disfrutar es equivalente a decir haber sufrido, cuánto más disfruta uno es que más ha sufrido; cuanto más guapo es un largo, más difícil es. Una vía no merece el adjetivo de “que guapa tio!!” si no has pensado en algún momento la típica frase de:

  • Qué coño hago aquí
  • Quién me manda a mi esto
  • Ya podría haber dicho yo que no
  • Viva, Rita, te quieren viva

Fin de la nota de autor)

 

Pues eso, combinación ideal para una cordada de 2 motivad@s por el esquí + 1 motivada de la vidilla.

Y la vidilla está muy bien, pero cada uno tiene su dosis diaria de sabor a hiel, directamente proporcional a la poca objetividad de lo que vaya sucediendo a posteriori.

Cuán gusano tembloroso y medio ortopédico me zambullo en lo único mínimamente asegurable de lo ancho de la pared: la chimenea y el cordino-viejo-a-bloque empotrado sabe a parabolt del 12.

De la roca sucia de algo que podríamos llamar escarcha, pasamos a un granizado de nieve inconsistente que se desmorona bajo mis pies. El último seguro era medio pitón mal puesto a una roca dudosa… cómo tengan que salir en ensamble me veo haciendo de pinball con pinchos, mmmmm… qué ilusión!!

  • reunióooooooooooooon!!!!!!!!
  • Podéis sol-tar-me!!!!!
  • Yyiiiiihhhaaaaaa!!!

Oops… y esos? Por qué habré gritado tanto? Hay una cordada que está bajando… Tan lenta he ido?

  • Podéis subiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiirrrr!!!!!
  • Venga ahí!
  • No pilles taaaantooooooo
  • Habla por ti!!! Pilla pillaaaa!!!!

Y entre risas vamos subiendo

  • Y esos? Que ha pasado?
  • Nada, no lo han visto claro, han visto el percal y han hecho retirada (confieso que si hubiera visto una cordada bajarse, yo no me meto ahí!!!)
  • Cómo lo veis? Esto está mejor. Sólo será este resalte. Venga!

El Swan… bella ruta… para unos buenos gemelos!!

  • Chic@s, yo, por aquí, no bajo… O dejamos material en las reuniones o damos la vuelta: yo no rapelo de eso (la poca objetividad se hace evidente)
  • La nieve está perfecta
  • Yo he quemado demasiada adrenalina hoy… no soy objetiva, lo que digáis, pero esos rápeles me dan mal rollo

LA bajada del día nos espera… Tucarroya al fondo, sol de tarde, nieve al punto. Al punto de aún no ser primavera-pasada. Disfrutemos que nos queda un rato (y porqué habré dicho yo que no!!).

 

La supuesta tercera cordada al corredor nos los encontramos en el refu, compartimos risas y deshacemos sus pasos, con alguna que otra voltereta entre textura de camión de bolas congeladas tiradas desde el refugio, cubiertas por la nieve derretida al sol de la mañana.

Vaya paliza… Incapaces de esquiarla, depuramos técnica croqueta hasta que nos cansamos de tanta voltereta y calzamos crampones.

Qué laaaaaaaaaarga será la vuelta!!!!

Y lo maravilloso que es estar aquí?!!?!?

Estar aquí, lejos de todo, de todos. Sabiendo que la noche se aproxima en calma, sin prisa. Sabiéndote pequeño en medio de gigantes. Gigantes helados. Gigantes oscuros. Y despacito vas avanzando. No hay agua, no hay comida, no hay luz.

Ya bien entrada la noche llegamos al refu, dónde algún huésped nos había indicado con lucecitas: qué GRANDE es la gente!! Gracias!!

Cargamos material y objetivo: Gavarnie. Tarde (o pronto) llegamos.

De 9 a 1… Si si, batiendo récords. De NU-E-VE a U-NA…

que no a trece!!
a U-NA a.m.
Y qué bien saben estos días!!!

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