Todos los que ayer estuvieron en la pared, de una u otra manera hoy están bajo mínimos: se presenta otro día de relax. Nuestros tres osados, después de haber empezado a escalar a las 4 de la madrugada por efectos de la repisa agotadora, tienen que rapelar: es un día extremadamente caluroso. Creemos que en esta época no es normal tanto calor. Día de descanso general. Todos al pueblo, a cargar baterías de cámaras, a investigar otras paredes cercanas a la sombra, a ver el Misht desde otro ángulo…

Vista del Jebel Misht por la cara Oeste.

Cara Oeste del Jebel Misht. Las construcciones féretras rinden homenaje de tiempos pasados.

Al día siguente entraremos al Misht por el fondo del valle. Por su cara más Este. Pintaremos nuevas líneas en su historia. “Els tres Monosílabs” perfecta para un día de descanso, 350 metros espectaculares (amor de madre?), roca de leyenda, formas increíbles que dibujan nuestra ruta. Por ende, estamos todo el día a la sombra, fresquitos, colgados. Vamos descubriendo la roca increíblemente buena que nos esconde este rincón. Primer largo de trámite hasta llegar al pié del sistema de diedros que seguiremos hasta llegar a cima. Dejaremos un cordino y un clavo para marcar el camino en L3.

Polilla de alguien muy meticuloso...

Más regalos del país: no sabemos quien, pero “alguien” se ha tomado la molestia muy concienzudamente de hacer de su casita una pequeña construcción en las alturas.

Conforme vamos subiendo, me voy emocionando. Las formas de la roca son inverosímiles. Bonitas por-que-si, punzantes, adherentes… y muy muy bonitas. Hasta los habitantes minúsculos de estas paredes reconocen su encanto y esmeran sus energías para no hacer una casita de cualquier manera.

 

No será la vía más difícil de la pared, ni mucho menos ni intención había, pero descubre líneas preciosas y resulta un paseo formidable hasta una semi-cima con vistas a 360 grados de patio y de luces amarillas.

En frente nuestro “Costa Brava”, otros tantos metros, para un día más fresquito. Al sol, refugiándose en los grandes diedros que se forman evidentes.

Después de la subida viene la bajada (¿o no era así la frase?) y nos toca trazar de nuevo una bajada. Aprovechamos un par de rápeles históricos y trabajaremos la propiocepción de tobillos, rodillas y caderas. Suerte que era el día de descanso activo. Ya en la base, compartiremos fotos y alguna anécdota con lugareños, curiosos de nuestra presencia y contentos de que estemos allí.

¿Qué nos dejará este descanso para mañana?

No te pierdas el resto de la historia!

Omán. El regreso

Sin prisa, sin mucha avidez, pesados, cansados, con ganas de más, con la mirada en esos diedros evidentes que nos gritan cada día cuando estamos en el base… desmontamos, muy a nuestro pesar. Dejamos enseres para el que venga. Había unas parrillas, ahora hay también...

Omán. Día 10

Último madrugón. Se nos está antojando cómodo este horario. Cordada de tres a Shukram: se hace un poco más escurridiza la aproximación y los primeros largos, pero una vez encontrada, se plantan en la cima aún con luz de día. Cordada de tres al French Pillar (habrá que...

Omán. Día 9

Después de ese día teóricamente de descanso activo, no servimos para demasiado. Era día de 1000 metros, de levantarnos pronto, de salir tarde, de bajar de noche, de navegar por la pared… pero no… Solo dos decidimos levantarnos de madrugada, pero la propiocepción...

Omán. Día 6

Hoy, como pasará ya el resto de los días de escalada, la actividad va de tríos: trío al diedro evidente que surca La Pared y grita en silencio que la visiten. Me quedo con las ganas: necesito dormir una noche entera. El resto se van a jugar a una vía con mucho...

Omán. Día 5

Naranja, culo de agua, y lo que quedaba de comestible. Disfrutamos del alba, por detrás del Jebel Shams –la montaña del sol, por algo será- la más alta del país, con 3.048m. Nos vestimos las cuerdas, escondemos todo lo escondible en las espaldas y ¡a destrepar! Qué...

Omán. Día 4

El French Pilar acoge en la repisa de la base los 3 osados. A las luces del amanecer ya estarán deleitándose de los primeros metros de esta imponente pared. Con un sol espléndido llegarán a la cumbre. Tiempo suficiente para ir a descubrir la canal de bajada, que hará...

Omán. 3r día

Al despertarnos parecía que por fin habíamos descansado (tomamos decisiones un poco más acertadas). No, ese no era nuestro CB. Aunque nos doliera invertir otro día, preferimos encontrar un buen sito desde el que podernos mover fácilmente. Pasado el mediodía el Misht...

Omán. Aproximación

Una vez con los pies en la tierra, recogemos los coches de alquiler, cargamos en modo tetris las cuatro bolsitas de mano que llevamos y pa’lante. La primera prueba, y por sorpresa, nos viene justo al subirnos a los coches, ups… esto… un coche automático… a ver chicos…...

Omán, tierra de leyendas

Lo primero que a uno le viene a la cabeza cuando escucha este nombre es: ¿y esto, dónde está? Más o menos todos lo localizamos en un vago territorio difuso mentalmente entre África y el Oriente Medio, pero es raro encontrar alguien que sitúe nuestro nuevo destino, sin...

Preparando bultos

Por fin, por fin frío! Ahora si! Y ahora que ha llegado el frío, escogemos un destino dónde sólo se puede ir cuando las temperaturas son más bajas. Aunque queremos frío, frío de verdad, viendo cómo están las cosas, esperaremos a la vuelta para saludar el invierno...

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