Hoy, como pasará ya el resto de los días de escalada, la actividad va de tríos: trío al diedro evidente que surca La Pared y grita en silencio que la visiten. Me quedo con las ganas: necesito dormir una noche entera. El resto se van a jugar a una vía con mucho encanto: “Make love, not war”. Dormirán a los pies del 3r largo para ponerle más emoción.

De mientras, las labores de retén en el CB no es de lo que digamos demasiado ajetreado: visita improvisada de vecinos cazadores vestidos de blanco que me observan desde la lejanía; equipar la cocina con grifo de 8 litros de autonomía con una precisión no muy germánica pero que da de sobras para lavar platos, enseres y demás,

Visitas desde las alturas.

Otro tipo de vecinos. Estos cazar no cazan, ni hacen demasiado ruido…

Hoy si, han abierto la veda para las bajadas por la cara N. Comando croqueta que se había quedado de retén al CB el primer día, fueron a encontrar dónde se acaba la pared. Hoy vamos a buscarlos Carlos y yo. El perfil de la loma engaña. A la que has caminado 10 metros de la cima, el suelo cárstico se rompe, se hunde, se desmenuza formando canales, cortados, pequeños abismos y piedras, muchas piedras. Piedras todo el rato. Piedras. Bloques. Piedras punzantes. Tropiezas. Pinchos, pincha. Las piedras pinchan. Las plantas pinchan. Cualquier cosa que salga del suelo pincha. Pincha. Mucho. Los pinchos te abducen y vas hacia ellos. Qué romántico ¿verdad? Duelen. Las plantas de los pies, duelen.

Pero una cena en cualquier chiken-rice-rice-chiken repara todos los males.

Mientras, desde el CB una luciérnaga en medio del Misht nos recuerda que hay 3 locos que voluntariamente llevan desde las 3 de la tarde en una repisa de 3m de largo x 1m de ancho. Con 10 litros de agua, 1 mechero y unas ramitas de algo seco para distraerse mientras les quede paciencia.

Vivac en R3 de Make love not war.

Las estrellas inundan el cielo, y ellos, envidiosos, se cuelgan a modo de luciérnaga enmedio de la pared.

El día de hoy ha dado mucho y poco de sí. Estar en el CB todo el día bajo el sol (por suerte y con todo lo que ello implica) no es demasiado distraído, pero también se disfruta.

Mañana será otro día. Me huelo que no tendré cordada y será otro día de pies en el suelo….

Aquí tienes otro día con los pies en el suelo.

No te pierdas el resto de la historia!

Omán. El regreso

Sin prisa, sin mucha avidez, pesados, cansados, con ganas de más, con la mirada en esos diedros evidentes que nos gritan cada día cuando estamos en el base… desmontamos, muy a nuestro pesar. Dejamos enseres para el que venga. Había unas parrillas, ahora hay también...

Omán. Día 10

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Omán. Día 4

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Omán. 3r día

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Omán. Aproximación

Una vez con los pies en la tierra, recogemos los coches de alquiler, cargamos en modo tetris las cuatro bolsitas de mano que llevamos y pa’lante. La primera prueba, y por sorpresa, nos viene justo al subirnos a los coches, ups… esto… un coche automático… a ver chicos…...

Omán, tierra de leyendas

Lo primero que a uno le viene a la cabeza cuando escucha este nombre es: ¿y esto, dónde está? Más o menos todos lo localizamos en un vago territorio difuso mentalmente entre África y el Oriente Medio, pero es raro encontrar alguien que sitúe nuestro nuevo destino, sin...

Preparando bultos

Por fin, por fin frío! Ahora si! Y ahora que ha llegado el frío, escogemos un destino dónde sólo se puede ir cuando las temperaturas son más bajas. Aunque queremos frío, frío de verdad, viendo cómo están las cosas, esperaremos a la vuelta para saludar el invierno...

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